El GMDAC informa que se registraron 6.000 muertes de migrantes en 2017 en el mundo, pero aclara que eso es “tan sólo una fracción de la cifra real”

Posted: 
02/23/18
Themes: 
Humanitarian Emergencies, Migration Research, Missing Migrants

Berlín – El Proyecto Migrantes Desaparecidos de la OIM (MMP) informa que 6.142 muertes y desapariciones se registraron en ocasión de los procesos migratorios a nivel mundial el año pasado, que ha sido el tercer año consecutivo en el que más de 6.000 muertes fueron registradas por el mencionado proyecto. Desde que la OIM comenzó a realizar un seguimiento de las muertes de migrantes en 2014, casi 26.000 decesos fueron registrados – pero tal vez esto sea solamente una fracción del número real de muertes en rutas migratorias en todo el mundo.

William Lacy Swing, Director General de la OIM, ha destacado el hecho de que “no todas las muertes y desapariciones en ocasión de los procesos migratorios son informadas – en muchas regiones remotas del planeta, hay cuerpos que nunca son hallados y muchos migrantes nunca son identificados.”           

“En muchas oportunidades hemos enfatizado que faltan datos de las fuentes oficiales,” dijo Frank Laczko, Director del Centro de Análisis de Datos de la OIM, en donde tiene su base el Proyecto Migrantes Desaparecidos. “Esto implica que en muchos casos tenemos que apoyarnos en informes de noticias y en entrevistas a migrantes para poder recopilar datos.” Agregó que incluso en el Mediterráneo, en donde el Proyecto Migrantes Desaparecidos ha registrado más de 3.000 muertes cada año desde 2014, solamente algunos Estados publican información sobre cuerpos arrastrados hasta sus costas, y ningún reporte brinda estimaciones de migrantes perdidos en el mar. Sin embargo, el Proyecto Migrantes Desaparecidos ha registrado más de 15.000 decesos en el Mediterráneo desde 2014.

El aludido proyecto registró 3.139 muertes y desapariciones en el Mediterráneo el año pasado, de las cuales más de un 90% ocurrió en la ruta central de ese mar entre el norte de África e Italia. Si bien tales cifras son menores que las 5.143 muertes registradas en el Mediterráneo en 2016, es importante advertir que estos números son estimaciones mínimas.

El año pasado se encontraron restos de más de 300 personas en playas de Libia y de Túnez que no estaban directamente relacionados con naufragios registrados, lo cual indica que pueden ocurrir naufragios en la ruta central del Mediterráneo y tal vez los mismos pasan inadvertidos. “La mayor parte de los cuerpos encontrados en las playas del norte de África nunca son noticia porque aparecen solos o de a pares” dijo Julia Black, quien se desempeña como Coordinadora del Proyecto Migrantes Desaparecidos. “Una o dos muertes por vez no ameritan una publicación en las noticias, pero en 2017 registramos más de 60 de esos casos, totalizando 371 muertes.”

En el continente africano el Proyecto Migrantes Desaparecidos registró más de 1.700 muertes de migrantes, con más de 690 informadas en el Desierto del Sahara. El informe más reciente de la OIM sobre muertes de migrantes, la parte 2 de Viajes Fatales 3: Mejoramiento de datos sobre migrantes desaparecidos, indica que es probable que cada año miles de migrantes pierdan la vida durante sus travesías por África del Norte y Subsahariana.

Los expertos que contribuyen en la preparación de dicho informe han enfatizado que horribles historias de abuso, tortura y trabajo esclavo se han diseminado entre los migrantes que han transitado a través del continente. En África, no hay fuentes de datos oficiales de acceso público en relación a las muertes de migrantes, y los informes de los medios masivos de comunicación son difíciles de rastrear debido a que se hablan más de 1.000 lenguas en ese continente.

Debido a esto, los datos del Proyecto Migrantes Desaparecidos en África se apoyan muchísimo en los testimonios de testigos oculares recopilados por proyectos de encuestas, los cuales con frecuencia son imposibles de verificar.

“El equipo de la OIM desestima cualquier informe que podría estar duplicado,” sostuvo Black, “pero solamente una muy pequeña proporción de migrantes que viajan dentro de África son encuestados”. De los que son entrevistados, muchos han declarado haber sido testigos de la muerte de sus compañeros migrantes: por ejemplo, en una encuesta a más de 500 migrantes que viajaban a través de la región este de África, entre junio y diciembre de 2017, más del 25% de los consultados declararon haber sido testigos de primera mano de la muerte de otro migrante.

El Proyecto Migrantes Desaparecidos registró la muerte de 208 migrantes en Medio Oriente en 2017, la mayor parte de las cuales ocurrieron en dos regiones fronterizas: entre Siria y Turquía, y entre Afganistán e Irán. Sin embargo, con frecuencia es difícil distinguir las muertes de migrantes en Medio Oriente con las muertes que son el resultado directo de conflictos activos en la región.

No obstante, ONGs como el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos monitorean las muertes de civiles y recopilan testimonios de testigos oculares acerca de personas que han muerto mientras intentaban cruzar fronteras internacionales. Los datos operativos también se agregan a la escasa evidencia sobre muerte de migrantes en el Medio Oriente: la Misión de la OIM en Afganistán repatrió 96 cuerpos de migrantes que fallecieron al intentar cruzar a Irán; 81 de tales muertes ocurrieron en accidentes de tránsito.

En el resto del mundo, los datos del Proyecto Migrantes Desaparecidos revelan los monumentales riesgos que los migrantes enfrentan cuando emprenden viajes peligrosos, a menudo con la ayuda de traficantes, para así no ser detectados por las autoridades. Si bien la OIM registró la muerte de 669 migrantes en las Américas el año pasado, los expertos que han contribuido en el informe Viajes Fatales 3 han puesto de relieve lo poco que se conoce sobre muertes de migrantes y las desapariciones que ocurren en América Central.

Es difícil conseguir estadísticas confiables sobre desapariciones de migrantes y las mismas suelen ser polémicas, pero un estudio de una organización con base en México, el Movimiento Mesoamericano Migrante informó que más de 70.000 migrantes desaparecieron en México entre 2006 y 2016.

La evidencia de riesgos cada vez mayores asumidos por los migrantes que transitan en las Américas es evidente en los datos del Proyecto Migrantes Desaparecidos para la región fronteriza entre México y los Estados Unidos. Black explicó que “a pesar de una disminución de 44% en los arrestos en la frontera que fueran informados por la Patrulla Fronteriza de EE.UU. entre 2016 y 2017, el año pasado registramos 415 muertes de migrantes en esa frontera, en comparación con 398 en 2016.”

Si bien el número de arrestos no capturan la cifra total de cruces de migrantes, es un indicador de que esta frontera se ha vuelto mucho más letal. En especial, el Proyecto Migrantes Desaparecidos registró las muertes de 189 migrantes en la frontera con Texas en 2014, un aumento del 24 % en comparación con las 152 muertes registradas en dicho Estado en 2016. Como fuera informado por la OIM a principios de este mes, la cifra de muertes de migrantes a lo largo de la totalidad de la frontera que separa a México de los Estados Unidos siguió siendo alta en 2017.          

Otra zona preocupante es el sudeste de Asia, en donde el año pasado se registraron 300 muertes de migrantes. Los expertos que contribuyeron con el reciente informe de la OIM Viajes fatales, han enfatizado el hecho de que esto es tan sólo una fracción del total real, ya que más de 650.000 rohingyas han migrado de forma irregular a Bangladesh desde finales de agosto de 2017. Las cifras del presente año incluyen a 250 migrantes rohingyas que perdieron la vida al intentar cruzar desde Myanmar, incluyendo a 80 mujeres y 81 niños.

Laczko explicó que “descubrimos que en algunos contextos de emergencia hay mejores informes sobre la edad y el sexo de los migrantes que han desaparecido o muerto gracias a que hay una mayor atención por parte de los medios y también hay más testigos oculares dispuestos a dar sus testimonios a las autoridades. Sin embargo, la información sobre edad y género no está disponible para la mayor parte de las muertes de migrantes que registramos, lo cual hace que sea extremadamente difícil identificar a miles de individuos.”

A pesar de los riesgos más altos confrontados por los niños y por las mujeres cuando migran, solamente el 70% de las muertes que han sido registradas por el Proyecto Migrantes Desaparecidos en 2017 contenían información sobre la edad o el sexo. Laczko enfatizó que “la ausencia de datos sobre migrantes y su género, edad, y país de origen implica que habrá dificultades para poder llegar a comprender por qué y quiénes están emprendiendo viajes tan arriesgados.”

William Lacy Swing, en su calidad de Director General de la OIM, ha sostenido que “el mejoramiento en la información acerca de quiénes son estos migrantes desaparecidos, de dónde vienen y más que nada, el momento en el que confrontan el mayor riesgo, resulta crucial para elaborar una respuesta holística destinada a reducir el número de muertes de migrantes.”           

El reciente informe de la OIM Viajes Fatales, que se ocupa de los migrantes desaparecidos, hace cinco recomendaciones para mejorar los datos sobre migrantes desaparecidos de modo tal que la migración pueda tornarse más segura. Una de las recomendaciones que podría llegar a aplicarse con mayor facilidad es la referida al hecho de compartir datos, algo que sin dudas debe mejorarse. Los datos de la OIM sobre muertes de migrantes en todo el mundo ponen de manifiesto que la información y los datos están muy esparcidos en las diferentes fuertes. Un mejoramiento de la comunicación entre los gobiernos, las ONG y los testigos oculares que trabajan en el tema de las muertes de migrantes se necesita con urgencia para comprender de mejor manera la verdadera escala de las muertes de migrantes en todo el mundo.

Para mayor información por favor contactar a:

Joel Millman en la Sede de la OIM, Tel: +41 79 103 8720, Email: jmillman@iom.int

Julia Black, en el GMDAC de la OIM, Tel: +49 30 278 778 27, Email: jblack@iom.int

  • Silvia ha estado buscando a su hijo Edgar quien desapareció al cruzar la frontera entre Estados Unidos y México en 2013. © Colibrí Center for Human Rights