La OIM emprende un mejoramiento masivo de los albergues en los campamentos de refugiados rohingyas a medida que aumentan los temores por los potenciales desastres del viento monzón

Posted: 
02/09/18
Themes: 
Humanitarian Emergencies, Refugee and Asylum Issues

Cox’s Bazar – Mientras aumentan los temores en cuanto a la seguridad de cientos de miles de refugiados rohingyas que se encuentran en Bangladesh con miras a la estación de los monzones que está a punto de comenzar, la OIM en su calidad de Organismo de las Naciones Unidas para la Migración, ha procedido a entregar materiales destinados a ayudar a 120.000 hogares en los campamentos y en las comunidades locales los cuales implicarán mejoras vitales para sus albergues.

Más de 688.000 rohingyas han logrado escapar de la violencia en Myanmar desde agosto pasado, y muchos más siguen llegando cada semana. Se encuentran ahora viviendo en condiciones precarias y hacinados, en colinas escarpadas y poco estables en la zona de Cox’s Bazar en Bangladesh – mayormente en albergues construidos con lonas de plástico y bambú que apenas si los protegen de las malas condiciones climáticas.

Desde el mes de septiembre de 2017, la OIM ya había llegado con su asistencia hasta 600.000 personas, a través de la distribución inicial de materiales para albergues de emergencia. Pero dado el riesgo de copiosas lluvias y de vientos ciclónicos en semanas recientes, se requiere de una urgente acción para ayudarlos a fortalecer tales albergues y apuntalar bien el terreno y reducir la posibilidad de aludes que podrían ser fatales.

“El monzón y los ciclones son ahora inminentes en Cox’s Bazar. Las inundaciones, aludes de barro y fuertes vientos serán una seria amenaza para miles de familias rohingyas,” dijo Keisuke Kamiya, quien está a cargo del Programa de Albergues de la OIM en Cox’s Bazar.

“Si bien no será posible proveer refugios seguros para todos, podemos mitigar el daño potencial en el ambiente en el cual las personas habitan, asegurando el acceso a los materiales y al apoyo técnico para mejorar los sitios y la solidez de los refugios.”

La introducción de mejoras para los albergues, que se inició el 3 de febrero e involucra a varias agencias de asistencia humanitaria, alcanzó a 3.000 hogares en los primeros tres días. Incluyó la distribución de lonas impermeables, varas de bambú, sogas, alambres para sujetar, y bolsas de arena. Palas, carretillas, azadas, postes para cavar y otras herramientas también están siendo distribuidas en las diversas comunidades y pueden ser compartidas, y la idea es ayudar a que las familiar nivelen y estabilicen los terrenos.

Mohammad Harun, de 35 años de edad y padre de seis, estaba entre los primeros refugiados que recibieron uno de los nuevos kits de albergue el 3 de febrero. “Mi actual casa está siendo construida con polietileno. No tiene paredes adecuadas. Convivimos con el calor durante el día y con el frío rocío por las noches,” declaró.

Harun, que llegó a Bangladesh hace cuatro meses con su esposa y sus hijos, también asistió a una demostración realizada por el equipo de albergues de la OIM relacionada con el modo de usar los nuevos materiales y herramientas para lograr mejores resultados.

“Ahora podremos volver a construir nuestra casa de forma adecuada con estos nuevos materiales. Ya no pensaremos que una tormenta lo volará ni que nos empaparemos si llueve. También nos protegerá del viento invernal,” dijo.

En las semanas venideras, miembros del equipo móvil de albergues de la OIM trabajarán a lo largo de toda la comunidad de refugiados en Cox’s Bazar para proporcionar apoyo técnico y en materia de monitoreo y poder ayudar a las personas a que construyan mejor sus albergues y de tal modo poder hacer frente a la lluvia y a los vientos.

Para mayor información por favor contactar a Fiona MacGregor en la OIM Cox's Bazar, Tel. +8801733335221, Email: fmacgregor@iom.int

  • Un ingeniero de la OIM le muestra a los refugiados rohingyas cómo construir albergues más resistentes para poder sobrellevar la llegada de la lluvia y de los vientos monzónicos. Foto: OIM/Fiona MacGregor 2018